Carlos Díaz-Rosillo, asesor y amigo de la presidenta, aparece en una fotografía publicada por Fernando Cerimedo, actualmente detenido en Bolivia e investigado por un presunto intento de feminicidio. La conexión abre preguntas…
Internacional
Fiscal general de Bolivia responde a presión de EE. UU. y afirma que investigación contra Cerimedo continuará
La decisión de Estados Unidos de restringir el ingreso al país del fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, provocó una respuesta frontal del funcionario, quien aseguró que la medida no modificará el rumbo de las investigaciones que desarrolla el Ministerio Público, entre ellas las relacionadas con el consultor político argentino Fernando Cerimedo.
Mariaca rechazó las acusaciones formuladas desde Washington y sostuvo que continuará cumpliendo sus funciones pese a la decisión estadounidense. El fiscal dejó en claro que la investigación contra Cerimedo no será archivada ni paralizada como consecuencia de presiones externas.
“No retrocederé ni un centímetro”
En su respuesta, Mariaca defendió la autonomía de la Fiscalía boliviana y afirmó que las investigaciones deben avanzar hasta establecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades.
El fiscal sostuvo que “no retrocederé ni un centímetro” frente a las investigaciones que tiene bajo su responsabilidad. Su mensaje apunta directamente a mantener abierto el caso Cerimedo, que en los últimos meses adquirió una dimensión política internacional por las conexiones del consultor argentino con sectores de la derecha latinoamericana y operadores vinculados al entorno político de Donald Trump.
La posición de Mariaca coloca el conflicto en un terreno que trasciende la controversia migratoria. Para el fiscal, la restricción de su visa no modifica las obligaciones constitucionales y legales de la Fiscalía boliviana dentro de las investigaciones que tiene abiertas.
El caso Cerimedo entra en una nueva etapa
La Fiscalía boliviana investiga a Cerimedo en distintos expedientes. Entre ellos figura una causa relacionada con un presunto intento de feminicidio contra su expareja, además de investigaciones por presuntos delitos vinculados con legitimación de ganancias ilícitas y supuestos vínculos con actividades de narcotráfico.
Cerimedo ha adquirido notoriedad internacional por su participación en campañas políticas y estrategias de comunicación digital. También ha sido relacionado con operadores y empresas vinculados con el ecosistema político estadounidense próximo a Trump.
Estos antecedentes han convertido la investigación boliviana en un expediente de interés más allá de las fronteras del país. Sin embargo, la existencia de vínculos políticos o profesionales no constituye por sí misma prueba de responsabilidad penal, aspecto que deberá establecerse dentro de las investigaciones correspondientes.
Mariaca niega que la presión cambie el rumbo
Estados Unidos justificó oficialmente la restricción de la visa de Mariaca con acusaciones relacionadas con corrupción y presunta protección al narcotráfico. Washington no ha señalado públicamente que la investigación contra Cerimedo sea el motivo formal de la medida.
Mariaca, sin embargo, vinculó públicamente la decisión con el contexto de las investigaciones que impulsa la Fiscalía y dejó claro que estas continuarán. La diferencia entre ambas versiones resulta central para entender la controversia: mientras Washington sostiene una acusación contra el fiscal, Mariaca reivindica el trabajo de la institución que dirige.
El funcionario boliviano plantea así una cuestión institucional: hasta dónde pueden influir las medidas diplomáticas de un Estado extranjero sobre investigaciones que se desarrollan dentro de otro país.
“No impedirán que se conozca la verdad”
La respuesta del fiscal puede resumirse en una decisión: mantener las investigaciones abiertas y avanzar hasta esclarecer los hechos.
En ese contexto, el caso Cerimedo adquiere una dimensión adicional. Ya no se trata únicamente de determinar las eventuales responsabilidades del consultor argentino en las causas abiertas en Bolivia, sino también de observar cómo evoluciona una investigación que involucra a una figura con conexiones políticas internacionales mientras el fiscal encargado del expediente enfrenta una medida de Washington.
Mariaca sostiene que ninguna presión externa impedirá que la Fiscalía continúe con su trabajo. Su desafío ahora será demostrar, mediante actuaciones fiscales y evidencia verificable, cuáles son los hechos investigados, qué responsabilidades pueden establecerse y qué relación existe —si alguna— entre las distintas personas y estructuras mencionadas en los expedientes.
Una disputa que trasciende a Bolivia
La controversia coloca en el mismo escenario a Estados Unidos, Bolivia, Cerimedo y redes políticas y digitales de alcance internacional. La Fiscalía boliviana deberá avanzar con las investigaciones dentro del debido proceso, mientras Washington mantiene su propia interpretación sobre las actuaciones de Mariaca.
Por ahora, el fiscal ha optado por responder a la presión con la continuidad de las investigaciones. El desenlace dependerá de las pruebas que pueda reunir el Ministerio Público y de las decisiones que adopten las autoridades judiciales bolivianas.
Más que la visa, el punto de fondo será determinar qué revelan finalmente los expedientes sobre Cerimedo y si las investigaciones bolivianas pueden establecer responsabilidades con evidencia suficiente. Mariaca ya fijó su posición: la decisión de Estados Unidos no detendrá el proceso para esclarecer los hechos.
