La alianza política entre Ahora Nación, liderada por el exrector y excandidato presidencial Alfonso López Chau, y el movimiento Salvemos al Perú quedó oficialmente disuelta, según resoluciones del Jurado Nacional de Elecciones…
Actualidad
Los «caviares» exigen la salida de José Jerí y un relevo ético en Perú

Lima, 11 de octubre de 2025. – Apenas 24 horas después de asumir la presidencia interina de Perú, José Enrique Jerí Oré enfrenta una tormenta política desatada por sectores de la izquierda progresista, conocidos como «caviares». Estos intelectuales y activistas de la socialdemocracia peruana, vinculados a figuras como Gustavo Gorriti y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), han elevado la voz para demandar su destitución inmediata. Argumentan que el nuevo mandatario, de 38 años y oriundo del partido conservador Somos Perú, arrastra un historial de denuncias por presunta violación sexual y corrupción que lo inhabilitan moralmente para liderar un país en ebullición. En un contexto donde Perú ha tenido siete presidentes en ocho años, esta ofensiva revela las fisuras de una democracia que parece regida más por la casualidad que por la meritocracia.
El ascenso de Jerí al poder se produjo en la madrugada del 10 de octubre, tras la vacancia constitucional de Dina Boluarte por «incapacidad moral permanente» ante el colapso de la seguridad ciudadana, aprobada con 122 votos a favor en el Congreso. Como presidente del Congreso, Jerí juró ante el Pleno legislativo prometiendo un «gobierno de transición, empatía y reconciliación nacional», con énfasis en declarar «la guerra al crimen organizado». Sin embargo, su trayectoria no invita a la confianza: una investigación por abuso sexual iniciada en enero de 2025, derivada de un incidente en diciembre de 2024 con una mujer de 31 años, y acusaciones de enriquecimiento ilícito por presuntos sobornos en proyectos de riego en Cajamarca. Aunque Jerí niega todo y el Ministerio Público archivó el caso de violación por falta de evidencia en agosto de 2025, los «caviares» lo tildan de «símbolo de la podredumbre institucional», exigiendo un reemplazo provisional más íntegro, como un jurista independiente o un líder de consenso civil.
La crítica de la socialdemocracia peruana no es aislada, sino un eco de la frustración colectiva que azota al país. En redes sociales y columnas de opinión en medios como El Comercio y La República, figuras caviar como los analistas de IDL-Reporteros cuestionan la legitimidad de un sistema que eleva a figuras controvertidas por sucesión automática, sin escrutinio popular. «Perú no puede seguir siendo una lotería presidencial donde la ética es opcional», escribió el profesor Rodrigo Barrenechea de la Universidad del Pacífico, resumiendo el hastío ante un Congreso fragmentado que aprueba vacancias con la misma facilidad con que ignora sus propios escándalos. Esta presión llega en un momento delicado, con protestas callejeras por la inseguridad –que ha elevado las tasas de homicidio en un 30% este año– y una economía estancada por la incertidumbre política, lo que agrava la desconfianza en las instituciones.
El tono de las demandas caviar trasciende la mera denuncia personal y apunta a una reforma profunda. Organizaciones como Transparencia Perú y el colectivo No a Keiko han sumado sus voces, proponiendo que el Tribunal Constitucional intervenga para designar un gabinete de transición con énfasis en probidad ética, priorizando perfiles sin sombras judiciales. «No basta con promesas de reconciliación; necesitamos líderes que encarnen la decencia que el Perú merece», declaró un comunicado conjunto de intelectuales progresistas. Críticos conservadores, por su parte, acusan a los «caviares» de elitismo y obstruccionismo, alegando que su activismo selectivo ignora los logros de Jerí en el Congreso, como la aprobación de leyes anticorrupción. No obstante, encuestas preliminares del Datum indican que el 62% de los peruanos rechaza la gestión interina de Jerí, reflejando un país polarizado donde la moralidad se ha convertido en el último bastión de esperanza.
A nueve meses de las elecciones generales de 2026, el episodio de Jerí expone la fragilidad de un sistema político que prioriza la supervivencia partidaria sobre la estabilidad nacional. Mientras el nuevo presidente se instala en Palacio de Gobierno sin esposa ni hijos –un perfil inusual que algunos ven como frescura millennial y otros como desconexión con la realidad social–, el debate sobre su destitución podría precipitar una nueva crisis constitucional. Perú, cuna de civilizaciones ancestrales, navega hoy por aguas turbulentas donde la ética no es un lujo, sino una necesidad imperiosa para evitar el colapso definitivo de su democracia. La pelota está ahora en la cancha del Congreso y la opinión pública: ¿se optará por la continuidad caótica o por un relevo que restaure la fe en el Estado?
Actualidad
Triunfo de los agricultores europeos

El pleno del Parlamento Europeo votó el 21 de enero de 2026 remitir el pacto al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) para evaluar su compatibilidad con los tratados europeos, especialmente en estándares ambientales, sanitarios y de protección agraria. La votación fue ajustadísima: 334 a favor, 324 en contra y 11 abstenciones.
Firmado apenas días antes (el 17 de enero en Paraguay tras más de 25 años de negociaciones), el acuerdo abre la puerta a mayores importaciones de carne, azúcar, soja y pollo de Mercosur, producidos con normas más laxas que las europeas, lo que genera temores de competencia desleal y perjuicio al campo local.
Miles de agricultores protestaron masivamente frente al Parlamento en Estrasburgo el día previo, con tractores bloqueando accesos y concentraciones de más de 5.000 personas. Al conocerse el resultado, estallaron celebraciones: bocinazos, abrazos, banderas ondeando y gritos de «¡La lucha no fue en vano!» en vídeos virales que recorren las redes.
Organizaciones como Copa-Cogeca, FNSEA y COAG calificaron el voto como una «victoria histórica» lograda por la movilización sostenida. Aunque la Comisión Europea lamentó la decisión y podría intentar una aplicación provisional, el Parlamento y varios países se oponen. La revisión del TJUE podría durar 18-24 meses, dando un respiro clave al sector. ¡El campo europeo festeja hoy una conquista ganada con esfuerzo!
Actualidad
Familiares de víctimas del régimen de Dina Boluarte exigen justicia en Lima

La Marcha de Sacrificio por Justicia «Uyariy», impulsada por familiares de las víctimas fallecidas y heridos durante las protestas sociales contra el gobierno de Dina Boluarte entre diciembre de 2022 y marzo de 2023, avanza por la Panamericana Sur rumbo a la capital. Delegaciones provenientes de regiones como Puno (principalmente Juliaca), Ayacucho, Apurímac, Cusco y otros puntos del sur y centro del país partieron entre el 23 y 25 de enero, con convergencia en San Vicente de Cañete como punto clave antes de ingresar a Lima. Organizaciones como la Organización Nacional de Familiares Asesinados y Víctimas de las Masacres del 2022-2023 (ONAFAMYVM) y la Asociación de Mártires y Víctimas del 9 de Enero lideran esta movilización, que busca visibilizar el dolor de más de 50 familias afectadas por hechos documentados por entidades de derechos humanos. Video gracias a «24 Noticias en vivo».
La fecha culminante del 28 de enero de 2026 responde a su significado simbólico: marca el tercer aniversario del fallecimiento de Víctor Santisteban Yactayo, joven de 22 años que perdió la vida por impacto de perdigones policiales en el centro de Lima durante las movilizaciones de 2023. Los principales reclamos incluyen la reactivación inmediata del EFICAVIP (Equipo Especial de Fiscales para casos de víctimas en protestas), desactivado recientemente por resolución del Ministerio Público, así como avances en investigaciones penales, reparaciones integrales a las familias y garantías de no repetición de hechos similares.
Durante el trayecto, se han reportado denuncias de hostigamiento y vigilancia policial en zonas como Chala, Nazca y Cañete, lo que ha motivado llamados a las autoridades para respetar el derecho a la protesta pacífica. La marcha cuenta con el apoyo de colectivos juveniles de la Generación Z, organizaciones de derechos humanos como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y medios aparentemene neutrales vienen difundiendo las exigencias de la marcha. Figuras políticas progresistas han expresado solidaridad, incluyendo denuncias públicas sobre el trato a los marchantes, aunque los organizadores enfatizan que la iniciativa surge directamente del dolor y la autonomía de las familias de las regiones más impactadas, sin adscripción partidaria explícita.
Esta movilización representa un esfuerzo sostenido por memoria, verdad y reparación por parte de las familias afectadas, que insisten en demandas concretas ante el estancamiento judicial. La concentración prevista para el 28 de enero en Lima se perfila como un momento significativo para renovar el llamado a la justicia, en medio de un escenario político polarizado. Las autoridades han sido instadas a garantizar la seguridad y el desarrollo pacífico de la actividad, mientras la sociedad observa el impacto de estas voces regionales en el debate nacional.
Actualidad
Crisis en Beca 18: miles de jóvenes en incertidumbre por recorte presupuestal y silencio del gobierno

Lima, 25 de enero de 2026 – Más de 100,000 jóvenes peruanos que postularon a la convocatoria 2026 del programa Beca 18 del Pronabec (Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo) permanecen en un limbo prolongado. Los resultados del Examen Nacional de Preselección (ENP), realizado en noviembre de 2025, debían publicarse en enero de este año, pero a la fecha no hay fecha exacta ni lista oficial, generando una creciente ola de protestas y acusaciones de ineficiencia y falta de transparencia por parte del gobierno interino del presidente José Jerí Oré.
El origen del retraso: un presupuesto drásticamente recortado
El programa Beca 18, diseñado para otorgar becas integrales (matrícula, alimentación, alojamiento y otros gastos) a jóvenes talentosos en situación de pobreza o extrema pobreza, alcanzó un récord histórico de postulantes en esta convocatoria: más de 103,000 jóvenes con buen rendimiento académico que culminaron la secundaria reciente.
El gobierno anterior había proyectado alrededor de 20,000 becas nuevas para 2026, duplicando metas de años previos (como las 20,000 de 2025). Sin embargo, el presupuesto aprobado por el gobierno interino de José Jerí Oré en el sector Educación para Pronabec, resultó extremadamente limitado: cerca de S/50 millones, lo que solo alcanzaría para financiar aproximadamente 2,000 becas o menos.
Este recorte se oficializó durante el debate presupuestal de noviembre-diciembre 2025. Fuentes oficiales del Pronabec y reportes periodísticos confirman que la falta de definición presupuestal impide aprobar las bases del concurso y publicar la lista de preseleccionados. Publicar resultados ahora expondría inmediatamente que la gran mayoría de postulantes aptos quedarían excluidos, lo que podría detonar un escándalo mayor.
La Oficina de Planeamiento Estratégico y Presupuesto del Ministerio de Educación (Minedu) no ha emitido el informe técnico necesario para sustentar financiamiento adicional, lo que ha llevado a que la institución opte por el silencio ante consultas de medios y afectados.
Silencio del gobierno: ¿Estrategia o Ineficiencia?
El presidente José Jerí Oré ha respondido de forma vaga a las demandas educativas, minimizando protestas juveniles en general y sin acciones concretas para reasignar fondos. La directora ejecutiva de Pronabec, Paola Liliana Lobatón Fuchs (designada el 18 de diciembre de 2025 tras la renuncia de la anterior titular por la polémica presupuestal), se reunió con afectados en diciembre y prometió «exigir rapidez», pero desde entonces no ha habido comunicaciones públicas significativas.
Padres de familia, postulantes y becarios actuales califican esta actitud como un «colmo de ineficiencia y complicidad». El retraso no solo es técnico: es percibido como una dilación política para ganar tiempo, negociar fondos extras o ajustar metas sin admitir el fracaso en cumplir promesas de movilidad social.
Reacción social: twitazos, marchas y amenaza de escalada
La indignación ha tomado forma en redes y calles. El 24 de enero de 2026, en el marco del Día Internacional de la Educación, la Federación de Estudiantes del Perú (FEP) convocó un twitazo nacional con hashtags como #JeriBecasYa y #BecasEnRiesgo, que generó cientos de publicaciones exigiendo respuestas inmediatas y etiquetando directamente al presidente, Minedu y MEF.
Protestas previas incluyen marchas el 9 de enero frente al MEF y Minedu, y movilizaciones de becarios por retrasos en subvenciones de Beca Permanencia. La FEP ha advertido que, sin anuncios concretos en los próximos días, se iniciarán acciones más fuertes: marchas masivas en Lima (posiblemente frente a Palacio de Gobierno o Congreso) y regiones, vigilias o tomas simbólicas.
Postulantes y padres se organizan en grupos de WhatsApp, Instagram y asambleas juveniles, sumando voces de quienes planean futuras postulaciones y ven este caso como precedente de debilitamiento permanente del programa.
Contexto más amplio: desigualdad educativa y debates en curso.
Esta crisis se inscribe en un panorama de acceso limitado a la educación superior en Perú. Cada año egresan alrededor de 450,000 jóvenes de secundaria, pero solo 30 – 38% transita a superior, y apenas 15-22% a instituciones públicas (gratuitas pero altamente competitivas y desiguales). Programas como Beca 18 cubren solo una fracción mínima mediante concursos asimétricos.
En paralelo, el Congreso debate reformas: el Ciclo Cero (aprobado en comisiones en 2025, impulsado por Perú Libre), apoyado por los partidos que gobiernan, establece un semestre preparatorio con promedio mínimo de 13 para avanzar, criticado como «filtro disfrazado» para mantener tal como está la situación. En contraste, el Proyecto de Ley 10001/2024-CR de la congresista Margot Palacios Huamán (ahora en Juntos por el Perú y candidata al Senado con número 8) propone ingreso directo, progresivo y gratuito a universidades públicas, con reformas estructurales para evitar colapso, un camino mucho más serio por la gradualidad y el establecimiento de la educación gratuita como derecho público, acompañado de cambios en el propio sistema educativo.
Mientras el Ejecutivo guarda silencio, la presión social crece. Miles de familias vulnerables esperan que el gobierno priorice la educación como derecho real, no como promesa incumplida. Si no hay resolución pronto, la crisis podría escalar a niveles nacionales, afectando no solo a los postulantes de 2026, sino al futuro de la movilidad social en el país.
Actualidad1 week agoMargot Palacios lanza su candidatura al Senado Nacional desde Ayacucho
Actualidad5 days agoEl presidente interino José Jerí enfrenta una vacancia inminente por reuniones clandestinas con empresario chino
Actualidad1 week agoLima cumple 491 años: entre la fundación española, el centralismo y la inseguridad
Actualidad2 days agoPuno fue escenario de una de las mayores presentaciones de candidaturas presidenciales rumbo a las Elecciones Generales 2026
Actualidad2 days agoCrisis en Beca 18: miles de jóvenes en incertidumbre por recorte presupuestal y silencio del gobierno
Actualidad1 hours agoFamiliares de víctimas del régimen de Dina Boluarte exigen justicia en Lima
Actualidad1 hours agoTriunfo de los agricultores europeos











