Los congresistas de Perú Libre, Waldemar Cerrón y María Agüero, experimentaron un rechazo contundente durante su visita al Mercado Modelo de Huancayo, de la ciudad de Huancayo del departamento de Junín. En…
Nacional
Vladimir y Waldemar Cerrón intentaron beneficiarse con ley impulsada por su bancada

En medio de la controversia por la reciente Ley N.º 32108, el líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, y su hermano, el congresista Waldemar Cerrón, enfrentan un nuevo revés judicial en su intento de archivar las acusaciones en su contra por el caso «Los Dinámicos del Centro».
Pese a los esfuerzos de los Cerrón para beneficiarse de una norma que ellos mismos impulsaron en el Congreso, utilizando la bancada de Perú Libre, el juez Jorge Chávez Tamariz resolvió que la ley no podía aplicarse en su caso, manteniendo la investigación abierta por el presunto delito de organización criminal.
El caso «Los Dinámicos del Centro»
Vladimir Cerrón, prófugo de la justicia, y Waldemar Cerrón, congresista y vicepresidente del Congreso, ahora aliados de Keiko Fujimori jefa de Fuerza Popular, están involucrados en la investigación por organización criminal debido a su presunta participación en la red de corrupción conocida como «Los Dinámicos del Centro».
Según las indagaciones de la fiscalía. Esta organización habría operado desde el Gobierno Regional de Junín, dirigido en su momento por Vladimir Cerrón, extendiendo sus actividades ilícitas a nivel nacional. Al respecto, la defensa de los hermanos Cerrón intentó que se aplicara la Ley N.º 32108, promulgada el 9 de agosto, que modifica aspectos clave en la definición de crimen organizado.
Por lo que, el abogado de los Cerrón, Arturo Silva Rojas, solicitó el archivo de la investigación basándose en esta nueva norma. No obstante, el juez Chávez Tamariz rechazó este pedido, argumentando que, aunque la ley es constitucional, su aplicación debe estar alineada con los tratados internacionales, específicamente la Convención de Palermo, que establece parámetros más amplios para delitos relacionados con organizaciones criminales.
El papel de la Convención de Palermo
La Convención de Palermo, ratificada por Perú en 2002, es un tratado internacional clave en la lucha contra la delincuencia organizada. Según esta convención, la definición de crimen organizado no se limita únicamente a la duración de la pena, sino que abarca también la gravedad del delito y su naturaleza transnacional.
El juez Chávez Tamariz, al interpretar la Ley N.º 32108 bajo el marco de la Convención de Palermo, señaló que la norma debe aplicarse de manera coherente con los compromisos internacionales asumidos por el Perú. Siendo determinante para desestimar la solicitud de los hermanos Cerrón, quienes esperaban que la ley modificada facilitara el archivo de su caso, porque al parecer ese habría sido los acuerdos arribados con las otras fuerzas políticas que se beneficiarían de todas maneras porque ellos no impulsaron.

Manipulación legislativa
El fallo del juez también expuso una preocupante tendencia dentro del Congreso de la República. Desde octubre de 2023, Waldemar Cerrón ha impulsado numerosos proyectos legislativos que buscan modificar aspectos clave del sistema de justicia. Muchos de estos proyectos han sido interpretados como intentos de debilitar las instituciones judiciales para favorecer a su hermano, Vladimir Cerrón, quien se encuentra en la clandestinidad tras ser condenado por colusión en el caso Aeródromo Wanka.
Entre estas iniciativas destaca un proyecto que proponía la creación de una comisión parlamentaria para fiscalizar la actuación de jueces y fiscales, generando rechazo de diversas instituciones del Estado, que la calificaron como un atentado contra la independencia judicial.
La respuesta judicial
En su resolución, el juez Jorge Chávez Tamariz aclaró que la Ley N.º 32108 no puede ser aplicada de manera arbitraria para favorecer a los hermanos Cerrón, ya que debe interpretarse de manera coherente con los tratados internacionales. Asimismo, subrayó que la jurisprudencia internacional establece que nadie puede beneficiarse de su propio fraude, haciendo referencia a la vinculación directa de Waldemar Cerrón en la elaboración y aprobación de la norma, que si bien es cierto fue presentada por la Bancada Perú Libre, le atribuyen dominio completo sobre las decisiones de sus integrantes.
A pesar de la decisión judicial, la defensa de los hermanos Cerrón ha anunciado que apelará el fallo, lo que augura una prolongada batalla legal. No obstante, este caso pone en evidencia los intentos del bloque de Perú Libre por instrumentalizar el Congreso en favor de intereses personales, utilizando la legislación como herramienta para evadir la justicia. Por lo que, sorprende a muchos que continúa victimizándose con supuestas persecuciones a su persona, cuando la realidad es que existe un contubernio con los partidos que gobiernan desde el Congreso y disponen las acciones gubernamentales a través o en coordinación con quien ocupa el sillón presidencial.
Un Congreso cuestionado
La estrategia de los Cerrón para manipular la legislación ha sido objeto de críticas no solo por parte de sectores políticos, sino también por instituciones como el Poder Judicial y el Ministerio Público. La reciente propuesta de Waldemar Cerrón para fiscalizar la actuación de jueces y fiscales es vista como un ataque a la independencia del sistema judicial, y ha generado un fuerte rechazo dentro del Congreso y entre especialistas en derecho constitucional.

El caso de los hermanos Cerrón, junto con la polémica Ley N.º 32108, expone los peligros de usar el poder legislativo para fines personales. Aunque la norma fue promulgada con el objetivo de fortalecer la lucha contra el crimen organizado, los vacíos legales que presenta han abierto una puerta para su interpretación sesgada. En este contexto, la intervención del juez Chávez Tamariz ha sido crucial para garantizar que la justicia no se vea comprometida por intereses políticos.
El rechazo del juez a la aplicación de la Ley N.º 32108 en el caso de «Los Dinámicos del Centro» marca un importante precedente en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en Perú. Aunque los Cerrón aún pueden apelar, esta decisión refuerza la necesidad de mantener la integridad de las instituciones judiciales y legislativas en un momento crítico para el país, donde está cada vez más claro la alianza de los Cerrón Rojas con los Fujimori, Acuña y otros, que coincidentemente, tienen denuncias similares.
Fuente: Webs y redes de noticias
Actualidad
Margot Palacios rechazó a los cuatro candidatos a la presidencia del Congreso por representar el continuismo golpista y corrupto

La congresista Margot Palacios Huamán, actualmente no agrupada y candidata al Senado por Juntos por el Perú, rechazó de manera tajante respaldar a cualquiera de los cuatro postulantes a la presidencia del Congreso durante la sesión extraordinaria del 18 y 19 de febrero de 2026, tras la censura al entonces titular José Jerí Oré.
En una transmisión en vivo difundida en su cuenta de Facebook, Palacios criticó duramente que las candidaturas de José María Balcázar Zelada (vinculado a Perú Libre), María del Carmen Alva (Acción Popular), Edgard Reymundo y Segundo Acuña representaban un continuismo golpista y corrupto. Según la legisladora, ninguna de estas opciones impulsaba una transformación estructural profunda del modelo económico que, a su juicio, perpetúa la desigualdad, el abandono del interior del país y los pactos de cúpulas partidarias.
La parlamentaria acusó a la “derecha” de imponer una falsa elección entre corrupción e impunidad, y subrayó que los candidatos priorizaban blindajes y repartijas en lugar de cambios reales, dignidad y transparencia para el “Perú profundo”. “No hemos llegado hasta aquí para legitimar más de lo mismo”, afirmó Palacios, anunciando explícitamente que no votaría por ninguno de los cuatro postulantes.
En consecuencia, Margot Palacios no respaldó a José María Balcázar Zelada, quien finalmente se impuso en segunda vuelta frente a María del Carmen Alva y asumió la presidencia del Congreso —y, por sucesión constitucional, la Presidencia interina de la República— hasta las elecciones generales del 12 de abril de 2026.
La postura de rechazo total a los cuatro candidatos de parte de la congresista evidencia su coherencia y lealtad de la Congresista a las demandas más sentidas del interior del país en medio de la crisis política.
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Presidente Balcázar descarta indulto a Pedro Castillo: «No está en agenda»

El presidente interino de Perú, José María Balcázar, descartó de forma tajante la posibilidad de otorgar un indulto al expresidente Pedro Castillo apenas unas horas después de asumir el cargo el 18 de febrero de 2026. En sus primeras declaraciones a la prensa, transmitidas por RPP, Infobae y La República, Balcázar fue categórico al afirmar: «No está en agenda de los indultos, quiero que entiendan eso». Reiteró que Castillo debe continuar enfrentando sus procesos penales en la Corte Suprema por el intento de autogolpe de diciembre de 2022, subrayando que «no está ningún tipo de indulto por el momento» y que el caso debe seguir su curso judicial sin interferencias.
Esta posición marca un giro drástico respecto a las expectativas que se generaron durante su elección en el Congreso, donde Balcázar —militante de Perú Libre— había señalado públicamente que «el sur lo pide» en referencia al indulto. Esa frase alimentó la esperanza de sectores de izquierda, disidentes del propio Perú Libre y aliados progresistas, quienes habrían respaldado su candidatura con 64 votos al considerar que cumpliría esa promesa implícita. Sin embargo, una vez juramentado, el mandatario optó por priorizar la autonomía del Poder Judicial, la evaluación de ministros y la preparación de elecciones transparentes en abril de 2026, dejando de lado cualquier medida de gracia.
La negativa ha empezado a provocar desazón y frustración en las bases castillistas, sobre todo en el sur del país (Puno, Cusco, Apurímac y Arequipa), regiones donde Pedro Castillo conserva un fuerte apoyo por su origen rural y sus promesas de inclusión. Simpatizantes que inicialmente celebraron el retorno de Perú Libre al poder ahora expresan decepción en redes sociales y llamados a movilizaciones con consignas como «todos a las calles a liberar a nuestro presidente». Aunque aún no se han registrado protestas masivas, el cambio de postura es percibido por muchos como una posible traición al pacto que habría facilitado su ascenso al poder.
La oposición de derecha, que contribuyó a su elección, reaccionó con alivio ante el descarte del indulto, pero también con críticas al supuesto acuerdo previo. Congresistas como Martha Moyano (Fuerza Popular) advirtieron sobre los riesgos de cualquier beneficio a Castillo o Vladimir Cerrón, mientras Balcázar insiste en que su gobierno transitorio busca evitar más convulsiones políticas. Analistas advierten que, sin gestos concretos hacia el interior del país, este viraje podría erosionar rápidamente su respaldo popular en las regiones que lo impulsaron inicialmente.
En el contexto de la prolongada crisis política peruana —con ocho presidentes en poco más de una década—, la declaración de Balcázar representa un intento por estabilizar el país y garantizar una transición ordenada hasta julio de 2026. No obstante, el creciente descontento en sectores populares podría traducirse en mayor presión desde las bases en las próximas semanas, poniendo a prueba la capacidad del mandatario para equilibrar expectativas de justicia social con el respeto al debido proceso.
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Congreso censura al presidente interino José Jerí tras blindaje fallido de Fuerza Popular

El Congreso de la República aprobó este martes 17 de febrero de 2026 la censura contra el presidente interino José Jerí Oré, poniendo fin a su breve gestión de apenas cuatro meses y una semana tras asumir por sucesión constitucional luego de la vacancia de Dina Boluarte. La moción se debatió en un Pleno Extraordinario donde se acumularon siete propuestas de censura, motivadas principalmente por las reuniones no registradas que sostuvo Jerí con empresarios chinos, señaladas por presuntas irregularidades, tráfico de influencias y falta de idoneidad para el cargo. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, la censura superó ampliamente los 66 votos requeridos, declarando vacante la Presidencia de la República.
La bancada de Fuerza Popular, encabezada por Keiko Fujimori, mantuvo un blindaje disciplinario hasta el final. Dieciséis congresistas fujimoristas votaron en contra de la censura, fieles a la postura defendida por su lideresa, quien el lunes anterior insistió en que remover a Jerí a solo dos meses de las elecciones generales de abril de 2026 generaría inestabilidad política. Entre los que respaldaron esta línea se encuentran Arturo Alegría, Alejandro Aguinaga, Rosangella Barbarán, Ernesto Bustamante y Martha Moyano. Sin embargo, el apoyo de otras bancadas —Renovación Popular, Perú Libre, sectores de Acción Popular y Somos Perú— fue determinante para imponer la salida del mandatario.
Keiko Fujimori había expuesto su posición el lunes en el programa Enfrentados de América Televisión, donde argumentó que un cambio abrupto provocaría caos institucional y podría favorecer a la “izquierda radical”. Aunque reconoció fallas en la gestión de Jerí, sobre todo en seguridad, subrayó que su defensa respondía al orden constitucional y no a un respaldo personal. Las declaraciones circularon en varios medios, pero no lograron cambiar el rumbo en el hemiciclo, dejando a Fuerza Popular expuesta a críticas por aparente priorización de intereses propios por encima de la gobernabilidad.
Con la censura aprobada, el Congreso sesionará este miércoles 18 de febrero para elegir al nuevo presidente de la Mesa Directiva, quien asumirá de inmediato la Presidencia interina hasta el 28 de julio, fecha en que juramentará el ganador de las elecciones. José Jerí se convierte así en el octavo presidente peruano en menos de una década, un hecho que refuerza la imagen de inestabilidad crónica del sistema político y agrava la crisis institucional en plena recta electoral.
La salida de Jerí deja un panorama más incierto para los comicios, con Fuerza Popular bajo fuego por el fracaso de su estrategia de blindaje mediático y congresal. El país espera ahora la designación del nuevo mandatario interino en medio de una alta polarización, crecientes demandas ciudadanas por transparencia y anticorrupción, y el riesgo de mayor fragmentación política justo antes de las urnas.















