En un acontecimiento que ha sacudido a la región de Piura, agricultores de mango han acusado al actual ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Ángel Manero Campos, de estafa y malversación de…
Internacional
Escándalo de financiación ilegal sacude la candidatura de Johannes Kaiser: vinculan fondos de estafa con Bitcoin a su campaña

La candidatura presidencial de Johannes Kaiser se encuentra en medio de un escándalo de proporciones mayúsculas tras confirmarse, a través de un reportaje exclusivo de TV Argentina, que fondos provenientes de una presunta estafa relacionada con Bitcoin habrían sido utilizados para financiar su campaña política.
La investigación revela que el dinero habría sido canalizado a través de la Fundación Faro, dirigida por el conocido intelectual de derecha Agustín Laje, y su subdirector, Axel Kaiser, hermano del candidato.
Según las fuentes, los fondos estarían vinculados a una operación de criptomonedas liderada por el economista y político Javier Milei, quien ha sido señalado como el cerebro detrás de una supuesta estafa global que ha dejado a miles de inversores afectados.

Aunque algunos defensores de Milei argumentan que no se trataría de una estafa en sí, sino de un mal manejo de los tiempos de venta de activos —similar a lo que ocurre en el mercado de acciones—, las acusaciones han escalado a nivel internacional. Medios como The New York Times, Forbes y Bloomberg han cubierto el caso, calificándolo como una de las mayores estafas financieras de la última década.
El FBI está investigando activamente el caso, y Milei ya ha sido imputado en varias jurisdicciones fuera de Argentina. Aunque el político cuenta con cierto respaldo dentro del país, las autoridades internacionales no han mostrado la misma condescendencia, lo que ha llevado a que se le catalogue como un «chorro» (ladrón) en círculos políticos y mediáticos extranjeros.
La conexión con Johannes Kaiser
El vínculo entre estos fondos y la campaña de Johannes Kaiser ha generado un terremoto político en Argentina. La Fundación Faro, que supuestamente actuó como intermediaria, es una organización con fuertes lazos con think tanks conservadores y republicanos en América Latina. Axel Kaiser, subdirector de la fundación y hermano del candidato, ha sido señalado como uno de los operadores clave en la transferencia de estos recursos.
A pesar de las acusaciones, Johannes Kaiser (@Jou_Kaiser) sigue siendo uno de los favoritos en las encuestas, aunque su camino a la presidencia no está exento de obstáculos. Analistas políticos sugieren que, en caso de llegar a una segunda vuelta, Evelyn Matthei podría superarlo gracias al apoyo táctico de los votantes de izquierda, quienes preferirían a la candidata chilena antes que a Kaiser.

Reacciones y consecuencias
El escándalo ha provocado un terremoto en el espectro político argentino. Mientras los aliados de Kaiser intentan minimizar el impacto, las redes sociales han estallado con críticas y memes, utilizando el hashtag #KaiserGate. En Twitter, usuarios como @hernan_sr han compartido información detallada sobre las conexiones entre Milei, la Fundación Faro y la campaña de Kaiser, lo que ha añadido leña al fuego.
Por su parte, los republicanos y sectores de la derecha argentina han intentado proteger a Milei, argumentando que se trata de una campaña de desprestigio orquestada por la izquierda. Sin embargo, la evidencia presentada por medios internacionales y la investigación del FBI han dificultado esta defensa.
¿Qué sigue?
Mientras las investigaciones avanzan, tanto en Argentina como en el extranjero, la candidatura de Johannes Kaiser enfrenta un desafío sin precedentes. Si las acusaciones se sostienen, no solo podría perder el apoyo de sus votantes, sino también enfrentar consecuencias legales. Por ahora, el escándalo ha puesto en jaque a toda la derecha argentina, dejando al descubierto las complejas redes de financiamiento que suelen rodear a las campañas políticas.
El caso sigue desarrollándose, y se espera que en los próximos días surjan más detalles sobre el papel de la Fundación Faro y sus líderes en este entramado financiero. Mientras tanto, la pregunta que resuena en los pasillos del poder es: ¿podrá Johannes Kaiser sobrevivir políticamente a este escándalo?
Actualidad
Masivas protestas en EE.UU. contra el ataque a Venezuela y captura de Nicolás Maduro por Trump

Estados Unidos se encuentra sacudido por una ola de protestas en varias ciudades tras la operación militar del 3 de enero de 2026, en la que fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en Caracas, trasladándolos a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo. El presidente Donald Trump justificó la acción como una medida de aplicación de la ley con apoyo militar contra un «narco-dictador», y afirmó que EE.UU. asumirá temporalmente el control de Venezuela para una «transición ordenada», con énfasis en recuperar y reconstruir sus vastas reservas petroleras —las mayores del mundo—. Trump ha señalado que los ingresos del petróleo beneficiarían a Venezuela, a empresas estadounidenses y al gobierno de EE.UU., lo que ha generado acusaciones de intervencionismo motivado por intereses energéticos.
Las manifestaciones, mayoritariamente pacíficas, estallaron inmediatamente tras el anuncio y continuaron durante el fin de semana del 3 al 5 de enero, extendiéndose a ciudades como Nueva York (incluyendo Times Square y frente a la Casa Blanca), Washington D.C., San Francisco, Filadelfia, Chicago, Los Ángeles y Portland. Manifestantes, entre ellos activistas antibélicos de grupos como Code Pink y ANSWER Coalition, portaron pancartas con lemas como “No a la guerra por petróleo”, “Fuera EE.UU. de América Latina” y “No sangre por petróleo”, denunciando la operación como una agresión imperialista e ilegal que viola el derecho internacional. Aunque la mayoría de las protestas han sido no violentas, se reportaron bloqueos y tensiones menores con la policía en algunos puntos.
Este rechazo se entrelaza con el descontento por las políticas internas de Trump, como las deportaciones masivas de inmigrantes —incluyendo venezolanos— y el tiroteo fatal del 7 de enero en Minneapolis, donde un agente de ICE mató a Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense. Estos eventos han unido a comunidades latinas, progresistas y anti-guerra, que critican el uso de la fuerza tanto en el exterior como en el interior. Analistas destacan que la intervención en Venezuela, enmarcada en una campaña contra el narcotráfico y el control de recursos energéticos, ha intensificado las críticas a una agenda percibida como agresiva hacia Latinoamérica.
El costo político para Trump aumenta de cara a las elecciones de medio término de 2026. Encuestas preliminares muestran una división: alrededor del 33% aprueba la acción militar, pero el 65% expresa preocupación por una mayor implicación estadounidense en Venezuela, con fuerte oposición entre demócratas. Gobernadores y alcaldes en estados clave como California, Nueva York y Pensilvania han condenado la operación, y protestas continuas podrían erosionar el apoyo en distritos con alta población latina e inmigrante.
Desde Perú, donde la diáspora venezolana observa con emociones mixtas —entre celebraciones por el fin del régimen de Maduro y preocupación por la intervención—, estas movilizaciones reflejan un rechazo regional al uso de la fuerza para fines económicos. Organizaciones internacionales y aliados como Francia y España han criticado la acción como violatoria del derecho internacional. El futuro dependerá de si la administración Trump modera su enfoque o si las protestas se consolidan como un desafío significativo a su política exterior.
Actualidad
Movilizaciones globales exigen la liberación de Nicolás Maduro tras su secuestro violento por EE.UU.

Lima, 6 de enero de 2026 – Miles de personas han tomado las calles en Venezuela y diversos países del mundo para exigir la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, capturados el 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas, calificada por simpatizantes chavistas y gobiernos aliados como un «secuestro violento» y una violación flagrante a la soberanía nacional.
En Venezuela, las movilizaciones han sido intensas y continuas, con concentraciones masivas en Caracas organizadas por el PSUV y líderes como Diosdado Cabello. Manifestantes, incluyendo colectivos y mujeres en apoyo a Cilia Flores, han coreado consignas como «¡Devuélvannos a nuestro presidente!» y «¡Los queremos de vuelta!», denunciando la intervención como un acto imperialista que busca apoderarse de los recursos petroleros del país.
A nivel internacional, las protestas se han extendido a ciudades como São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte en Brasil; Londres, donde más de mil personas se reunieron frente a Downing Street; Buenos Aires en Argentina; y otras urbes en México, Chile, Honduras y hasta Europa. Gobiernos como China, Rusia, Cuba e Irán han condenado la acción y demandado la liberación, mientras organizaciones antifascistas y sindicales han repudiado lo que llaman una agresión sin precedentes.
Maduro, trasladado a Nueva York, se declaró no culpable el lunes en un tribunal federal por cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas, afirmando ser «un hombre inocente y decente» y calificando su detención como un «secuestro». Insistió en que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela, en un contexto de alta polarización.
Estas manifestaciones contrastan con celebraciones en la diáspora venezolana en Miami, Bogotá y otras ciudades, pero destacan el rechazo masivo de sectores progubernamentales a la operación estadounidense, que ha generado debates en la ONU sobre su legalidad y ha profundizado la crisis política en la región.
Actualidad
Trump ataca a Venezuela por petróleo y secuestra a Maduro generando reacciones en contra en Perú y el mundo

Lima, 3 de enero de 2026.- La operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores ha quedado expuesta como un acto impulsado por el control de las vastas reservas petroleras venezolanas. El presidente Donald Trump declaró abiertamente que EE.UU. asumirá temporalmente el gobierno de Venezuela y enviará a sus grandes compañías petroleras a invertir miles de millones para «reparar la infraestructura rota y hacer fluir el petróleo», confirmando las denuncias de una intervención colonialista disfrazada de operación judicial por cargos de narcoterrorismo.
En Perú, candidatos presidenciales de izquierda como Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Vladimir Cerrón (Perú Libre) y Ronald Atencio (Venceremos) han condenado enérgicamente la agresión. Sánchez rechazó la «agresión militar e invasión a la soberanía del pueblo venezolano». Cerrón expresó «plena solidaridad» ante el «cobarde ataque bélico» y advirtió contra la complicidad en una «guerra imperialista». Atencio la calificó de «agresión genocida yanqui», enfatizando que no se puede permitir la violación a la autodeterminación de los pueblos.
Especial relevancia tienen las voces de Juntos por el Perú: su líder y candidato presidencial Roberto Sánchez, y la congresista Margot Palacios, figura femenina clave del partido. Palacios denunció una «salvaje agresión imperialista» destinada al saqueo del petróleo, alertando que «Trump viene por los recursos naturales de nuestros pueblos; si hoy no defendemos la soberanía de Venezuela, seremos los próximos», en una crítica directa al apetito extractivista estadounidense revelado por las propias palabras de Trump.
Estas condenas peruanas se suman a un rechazo internacional creciente, con gobiernos y líderes progresistas denunciando la violación al derecho internacional y el precedente peligroso de intervencionismo por recursos. Mientras la derecha peruana celebra la caída de Maduro, las posturas antiimperialistas de la izquierda cobran fuerza ante la evidencia de que la operación prioriza el dominio petrolero sobre cualquier pretensión de justicia.
Aunque el régimen chavista ha generado una profunda crisis humanitaria, la intervención estadounidense no busca democracia sino control económico, como lo admitió Trump al priorizar la explotación del oro negro venezolano. Las voces de Sánchez, Palacios, Cerrón, Atencio y otros líderes de izquierda peruana representan una defensa principista de la soberanía latinoamericana frente a este nuevo capítulo de colonialismo moderno.
Actualidad1 week agoMovilizaciones globales exigen la liberación de Nicolás Maduro tras su secuestro violento por EE.UU.
Regional1 week agoJuliaca conmemora tres años de la masacre del 9 de enero con marchas, misas y exigencia de justicia
Destape5 days agoAlfonso López Chau revela su militancia aprista y haber estado preso por oponerse al gobierno de Velasco
Actualidad1 week agoPerú ante el riesgo de un arbitraje internacional millonario por cambios en Petroperú
Agricultura6 days agoArequipa: Precios de vainita y cebolla registran incremento en la Plataforma Comercial de Río Seco
Actualidad1 week agoDesactivación de equipos especiales: Un retroceso que amenaza la justicia por las víctimas de las protestas 2022-2023
Destape5 days agoDocumental Uyariy llega a salas pese a intentos de retiro inicial en cartelera
Actualidad1 week agoCuba conmemora el 67° aniversario de la llegada triunfal de la Caravana de la Libertad a La Habana

















