Connect with us

Economía

Congreso aprueba ley para despedir a trabajadores CAS indeterminados con respaldo y silencio cómplice de sindicatos estatales

Published

on

Lima, 15 de junio de 2025. El Congreso de la República, con el apoyo de bancadas como Alianza para el Progreso (APP), Fuerza Popular, Renovación Popular, Podemos, Somos Perú y Acción Popular, aprobó en la Comisión Permanente el Proyecto de Ley N.º 11058, impulsado por la congresista Lady Camones. Esta iniciativa, que modifica el artículo 5 de la Ley 1057, transforma los contratos CAS de duración indeterminada en contratos a plazo fijo de un año, renovables hasta por cinco años, sujetos a la disponibilidad presupuestal de cada entidad estatal.

Lejos de fortalecer los derechos laborales, la norma establece que los trabajadores CAS podrán acceder a Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) y gratificaciones de navidad y 28 de julio solo por un año, con renovaciones anuales condicionadas a los recursos disponibles. Esto, según especialistas como el abogado laboralista César Puntriano, constituye una “pseudoformalización” que entrega beneficios parciales a cambio de eliminar la estabilidad laboral, un derecho ya conquistado para quienes tenían contratos indeterminados. “Es un cambio que facilita el despido arbitrario y otorga mayor discrecionalidad al empleador”, advirtió Puntriano.

Bases sindicales evalúen y preparan movilizaciones a nivel nacional contra la Ley de Lady Camones

A pesar de estas críticas, gremios como el Frente Nacional de Trabajadores CAS han respaldado la propuesta, celebrando la incorporación de beneficios sociales sin cuestionar la pérdida de estabilidad ni la legitimación de contratos temporales. Esta postura ha generado rechazo entre sectores sindicales de base, que acusan a las dirigencias de “irresponsabilidad política” y de alinearse con los intereses de SERVIR, entidad criticada por su ineficiencia y por funcionar como un instrumento de control burocrático al servicio del poder político.

La norma, que consolida un modelo de despido progresivo disfrazado de “modernización” del empleo público, aleja la posibilidad de eliminar el régimen CAS o lograr el nombramiento automático, demandas históricas del sector. Aunque el Ejecutivo aún puede observar la ley si se aprueba en el Pleno, la falta de presión sindical y popular podría condenar a miles de trabajadores a la incertidumbre de contratos temporales, que podrán ser despedidos sin justificación alguna en un plazo máximo de cinco años.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Actualidad

Ministro Elmer Cuba genera rechazo por plantear reducción de ministerios

Published

on

Lima, 18 de agosto de 2026.- El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, genera rechazo por sus declaraciones sobre las lluvias que afectan a Lima y por confirmar que el Gobierno evalúa reducir el número de ministerios. El titular del MEF señaló que podrían fusionarse dos o tres carteras, mientras sectores políticos cuestionan sus expresiones frente a la emergencia que afecta a familias de Lima Sur.

Cuba sostuvo que las lluvias ocurren en distintas ciudades del mundo y pidió no exagerar por las inundaciones registradas en la capital. Sus declaraciones fueron cuestionadas debido a los aniegos que afectan sectores de Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, donde vecinos han enfrentado acumulación de agua, dificultades para desplazarse y afectaciones en sus viviendas y calles.

La controversia aumentó luego de que la propia presidenta Keiko Fujimori cuestionara la posición de su ministro. La mandataria sostuvo que Cuba no estaría considerando la magnitud de los daños, las pérdidas materiales y el dolor que vienen soportando las familias afectadas por las lluvias.

En medio de esta polémica, Cuba confirmó que el Ejecutivo evalúa fusionar dos o tres ministerios pequeños con otras carteras. Según explicó, no se trataría de eliminar las funciones del Estado, sino de redistribuirlas dentro de una estructura gubernamental diferente para buscar una administración más eficiente.

La propuesta, sin embargo, abre un debate mayor: ¿reducir ministerios hará realmente más eficiente al Estado? La reorganización podría implicar modificaciones en competencias, presupuestos y estructuras administrativas, por lo que cualquier decisión requeriría una evaluación técnica y política antes de convertirse en una reforma concreta.

El titular del MEF precisó que la reducción de ministerios todavía se encuentra en una etapa preliminar y no constituye una decisión definitiva ni una prioridad inmediata del Ejecutivo. Actualmente, el Gobierno tiene entre sus principales preocupaciones la respuesta frente al fenómeno de El Niño, el abastecimiento y precio de los combustibles y la situación de Petroperú.

La discusión llega cuando el nuevo Gobierno de Keiko Fujimori enfrenta sus primeras pruebas de gestión. Mientras el Ejecutivo analiza cómo reorganizar el aparato estatal, las lluvias han puesto nuevamente sobre la mesa problemas estructurales de Lima, como el drenaje urbano, la prevención y la capacidad de respuesta ante eventos climáticos.

Para sus críticos, las declaraciones de Cuba reflejan una preocupante distancia entre la mirada económica del Gobierno y la realidad cotidiana de las familias afectadas. Para el ministro, en cambio, el debate debería centrarse en qué estructura estatal permite prestar mejores servicios públicos y utilizar mejor los recursos del país.

La polémica deja dos preguntas sobre la mesa: ¿la reducción de ministerios será una verdadera reforma para hacer más eficiente al Estado o solo una reorganización administrativa? Y, frente a las lluvias que ya afectan a miles de ciudadanos, ¿está el Gobierno preparado para demostrar que puede responder con eficiencia cuando la emergencia golpea directamente a la población?

Continue Reading

Actualidad

Paro indefinido en Ucayali se agrava y pone a prueba al nuevo gobierno de Keiko Fujimori

Redactor

Published

on

Pucallpa, 13 de agosto de 2026.- El paro regional indefinido en Ucayali llegó este jueves a su cuarto día sin una solución a la vista, con bloqueos en distintos tramos de la carretera Federico Basadre, largas colas en los grifos, dificultades para el transporte y creciente preocupación por el abastecimiento de alimentos y otros productos. La protesta, impulsada por el Frente de Defensa de Ucayali, transportistas y organizaciones sociales, comenzó como respuesta al fuerte incremento de los combustibles, pero ha incorporado también demandas vinculadas con infraestructura, salud, seguridad y servicios públicos.

La crisis golpea con especial dureza a Pucallpa porque el combustible es un insumo indispensable para movilizar personas y mercancías en una región amazónica con elevados costos logísticos. Transportistas reportan que el diésel llegó a S/22 por galón, mientras el combustible regular pasó de alrededor de S/16 a S/20 en algunos grifos; otros reportes registran precios todavía mayores en determinados establecimientos. La escasez provocada por los bloqueos ha multiplicado las colas y dejado establecimientos sin atención, agravando un problema que termina trasladándose directamente al bolsillo de las familias.

La situación dejó además una consecuencia especialmente grave: un paciente que era trasladado en ambulancia desde Aguaytía hacia Pucallpa murió durante el trayecto, en medio de los bloqueos. El caso, reportado por EFE y otros medios, expone el límite crítico al que puede llegar una paralización cuando la interrupción de las vías termina comprometiendo el acceso oportuno a servicios de emergencia. La protesta social es un derecho, pero la crisis también está afectando a ciudadanos que no participan de ella y que requieren transitar para recibir atención médica, trabajar o abastecerse.

Mientras tanto, el Gobierno intenta contener la emergencia mediante una mesa de trabajo con autoridades regionales, Petroperú, Osinergmin y otros actores. Entre las medidas evaluadas figura trasladar dos tanques de Aguaytía Energy a Petroperú para ampliar la capacidad de almacenamiento de combustible en la región. Sin embargo, el anuncio todavía no resuelve el problema inmediato de las carreteras bloqueadas ni responde plenamente a la exigencia de los dirigentes, quienes reclaman la presencia de una comisión de alto nivel del Ejecutivo en Ucayali.

Largas colas de transportistas en los grifos de Pucallpa (Ucayali)

La protesta tampoco permanece confinada a Ucayali. En Loreto se reportaron bloqueos en la carretera Iquitos-Nauta y movilizaciones en Nauta contra el incremento de los combustibles, mientras que en otras regiones del país también se registran medidas de fuerza o advertencias de nuevas paralizaciones. No obstante, la situación no es idéntica en toda la Amazonía: en Iquitos, el gremio de choferes negó una convocatoria general a paro y sostuvo que el transporte urbano continuaba funcionando.

El conflicto constituye, además, la primera crisis social de magnitud que enfrenta el gobierno de Keiko Fujimori, apenas 16 días después de asumir la Presidencia. El escenario tiene una particular carga política: Ucayali fue una de las regiones donde Fuerza Popular obtuvo mayor respaldo en la segunda vuelta presidencial. De acuerdo con los resultados reportados para la región, Fujimori alcanzó 52,56 % de los votos válidos, frente al 47,44 % de Roberto Sánchez. Ese respaldo electoral no puede confundirse con apoyo actual o participación de todos esos electores en la protesta, pero sí revela la velocidad con la que las expectativas sociales pueden transformarse en presión contra un gobierno recién instalado.

A esta hora, el principal riesgo es que una crisis inicialmente centrada en el precio del combustible termine convirtiéndose en un conflicto social de mayor alcance, con impactos sobre alimentos, transporte, actividades productivas, servicios esenciales y economía familiar. El Gobierno ha anunciado medidas, pero la población movilizada reclama resultados concretos. Para la administración Fujimori, el desafío no consiste únicamente en garantizar combustible: debe demostrar capacidad de diálogo, anticipación y respuesta frente a una Amazonía que vuelve a advertir que el costo de vivir y producir lejos de Lima no puede seguir siendo trasladado exclusivamente a sus ciudadanos.

Continue Reading

Destape

Gobierno anuncia ofensiva legal contra cuatro leyes laborales y los trabajadores peruanos alistan movilizaciones

Published

on

Lima, 8 de agosto 2026.- El Gobierno de Keiko Fujimori ha desatado un nuevo pulso con los trabajadores del Estado al anunciar acciones de inconstitucionalidad contra cuatro leyes aprobadas en el Congreso anterior. El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba Bustinza, confirmó que se impugnarán las normas que otorgan gratificaciones y CTS al régimen CAS, mejoran las pensiones de maestros cesantes, homologan el CAFAE para servidores del régimen 276 en gobiernos regionales y reforman las pensiones de militares y policías. El Ejecutivo sostiene que estas disposiciones ponen en riesgo la sostenibilidad fiscal.

Sin embargo, la ofensiva no es homogénea. El MEF interpondrá directamente las demandas contra la Ley 32563 (CAS) y la Ley 32424 (CAFAE). En cambio, las impugnaciones a las leyes de pensiones —32581 (maestros) y 32561 (fuerzas armadas y policiales)— ya fueron presentadas por el Colegio de Economistas del Perú, entidad con legitimidad constitucional para actuar en estas materias. El MEF, como ministerio, no figura entre los sujetos habilitados por la Constitución para demandar directamente ante el Tribunal Constitucional.

La ofensiva alcanza a cientos de miles de personas. La Ley 32563 beneficia a más de 350 mil trabajadores CAS con gratificaciones y CTS, pero el Ejecutivo ya reglamentó el pago de forma gradual: este año equivale al 10 % de la remuneración (mínimo S/300) y subirá hasta el 100 % recién en 2030. El Consejo Fiscal estima un costo anual de S/3.000 millones, lo que ha encendido las alarmas en el MEF.

Esta gradualidad ya provocó el primer choque. El Frente Nacional de Trabajadores CAS (con Derechos), que agrupa a más de 40 sindicatos, denuncia que el reglamento desnaturaliza el espíritu de la ley. Su vocera, Mirelly Ticona, ha criticado abiertamente la decisión del Ejecutivo y el gremio ya anunció movilizaciones para exigir el pago íntegro. Para ellos, no es un tema técnico: es el cumplimiento de un derecho ya reconocido.

La segunda norma, la Ley 32581, equipara la pensión de maestros jubilados con la Remuneración Íntegra Mensual (RIM) de la primera escala magisterial, unos S/3.300 mensuales. El Consejo Fiscal calcula un impacto anual de S/8.000 millones. El reglamento aún no ha sido aprobado, lo que ha generado reclamos del SUTEP. Su secretario general, Lucio Castro Chipana, ha advertido que sin financiamiento «la norma nace muerta» y ha exigido al Gobierno garantizar el presupuesto.

La tercera controversia es la Ley 32424, que homologa el incentivo CAFAE para administrativos del régimen 276 en regiones, con un costo estimado de S/2.621 millones anuales. Organizaciones como FENTRAGORES, CITE Perú, FENUTTSA y FENSUTACE han sostenido mesas técnicas con el MEF y defienden la homologación. El Congreso modificó en marzo pasado algunos artículos y estableció un nuevo plazo para su reglamentación.

La cuarta norma, la Ley 32561, reordena las pensiones de militares y policías. El Consejo Fiscal estima su impacto en S/46.000 millones en valor presente —compromisos futuros, no un desembolso anual—. Fue aprobada por insistencia del Congreso, tras ser observada por el Ejecutivo, y contó con el impulso del congresista José Cueto, quien la defendió como una reforma de largo plazo.

El MEF insiste en que el Estado no puede asumir compromisos sin respaldo financiero. El ministro Cuba advierte que, sin correctivos, el déficit fiscal podría saltar de 1,8 % a 3 % del PBI desde 2027, con efectos sobre la deuda pública y el riesgo país. Pero los trabajadores plantean otra pregunta: ¿puede hablarse de sostenibilidad cuando el Estado mantuvo durante años regímenes desiguales y funciones permanentes sin los mismos derechos? El caso CAS es paradigmático: fue el expresidente José María Balcázar quien promulgó la ley en marzo de 2026, y ahora el Gobierno fujimorista busca tumbar su constitucionalidad.

El escenario es, así, una batalla por los límites de los derechos laborales y previsionales. El Ejecutivo invoca la responsabilidad fiscal; los sindicatos defienden leyes ya aprobadas y advierten que el equilibrio presupuestario no puede ser excusa para postergar sus reivindicaciones. La última palabra la tendrá el Tribunal Constitucional, pero mientras tanto, los gremios ya han dejado claro que no aceptarán que el costo del ajuste recaiga sobre sus derechos. La confrontación, advierten, podría volver a las calles en las próximas semanas.

Continue Reading

Tendencia

Set Youtube Channel ID
Share
Tiktok