La ofensiva israelí en Gaza, intensificada desde octubre de 2023, ha provocado un desplazamiento forzado de 1.9 millones de palestinos, el 90% de la población, según la ONU. Órdenes de evacuación, como…
Actualidad
Venezuela: terremoto deja 1.430 muertos y millones de afectados mientras avanza la ayuda internacional

Caracas, 27 de junio 2026.- El balance del devastador terremoto que sacudió a Venezuela continúa agravándose. Hasta el 27 de junio, las autoridades reportan 1.430 personas fallecidas y más de 3.360 heridas, mientras los equipos de rescate siguen buscando sobrevivientes entre los escombros. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que hasta 6,76 millones de personas podrían resultar afectadas por la emergencia, considerada una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente del país.
El fenómeno consistió en un doblete sísmico sin precedentes: un primer movimiento telúrico de magnitud 7,2 fue seguido apenas 39 segundos después por un segundo terremoto de magnitud 7,5, ambos con epicentro en el estado Yaracuy y una profundidad superficial de entre 10 y 22 kilómetros, lo que incrementó significativamente su poder destructivo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió una alerta PAGER roja, el nivel máximo de riesgo, al estimar daños catastróficos y una elevada probabilidad de víctimas masivas.
Las evaluaciones preliminares indican que 3,9 millones de personas estuvieron expuestas a fuertes sacudidas, mientras más de 712.000 habitantes residen en las zonas de mayor intensidad sísmica. Además, el análisis identificó 91 hospitales ubicados en áreas severamente afectadas, de los cuales 20 se encuentran en las zonas de mayor impacto. El diputado Jorge Rodríguez informó que se contabilizan 383 edificios dañados, incluidos 13 hospitales y 25 centros comerciales, además de aproximadamente 1.000 infraestructuras afectadas. Solo en La Guaira colapsaron más de 250 edificios residenciales, mientras el Aeropuerto Internacional de Maiquetía permanece cerrado debido a daños estructurales. Hasta el momento se han registrado más de 137 réplicas.
La emergencia continúa en evolución y las cifras siguen siendo provisionales. La OIM estima que hasta 50.000 personas podrían permanecer desaparecidas bajo los escombros, aunque aclaró que se trata de una proyección basada en la magnitud del desastre y no de un registro oficial definitivo. La portavoz del organismo, Zoe Brennan, indicó que las estimaciones serán actualizadas conforme avancen las labores de búsqueda y rescate.
Frente a la magnitud del desastre, el gobierno venezolano dispuso la militarización de La Guaira, restringiendo el acceso civil para facilitar las operaciones de emergencia y evitar el colapso vial provocado por caravanas espontáneas de ayuda. Asimismo, un análisis satelital elaborado por la OIM junto con el laboratorio de inteligencia artificial de Microsoft reveló que el 31,5 % de los edificios de Catia La Mar sufrió daños, dato utilizado para priorizar la distribución de asistencia. No obstante, la centralización de centros de acopio en sedes del PSUV en algunas localidades ha generado cuestionamientos por parte de ciudadanos y organizaciones civiles.
La respuesta internacional se ha fortalecido en las últimas horas. Estados Unidos anunció 150 millones de dólares en ayuda humanitaria y autorizó temporalmente operaciones financieras mediante una licencia especial de la OFAC para facilitar el ingreso de asistencia. Equipos de rescate de México, España, Colombia, El Salvador, Suiza y Alemania ya operan en las zonas afectadas, mientras Corea del Sur comprometió 5 millones de dólares, el papa León XIV donó 100.000 euros y la Cruz Roja Internacional lanzó un llamamiento por 50 millones de francos suizos para ampliar la atención de emergencia.
Las labores de búsqueda continúan sin descanso y la comunidad internacional mantiene el apoyo al país sudamericano. Organizaciones humanitarias, gobiernos y comunidades de venezolanos en el exterior han habilitado centros de acopio para enviar alimentos, agua potable, medicamentos y otros insumos esenciales. Entretanto, las autoridades insisten en que el balance de víctimas podría incrementarse en las próximas horas, conforme los rescatistas logren acceder a las zonas más devastadas.
Ambiente
Marina descarta tsunami en Perú tras sismo de 7,7 en Indonesia

Lima, 15 de agosto de 2026.- La Marina de Guerra del Perú, a través de la Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN), descartó riesgo de tsunami para el litoral peruano tras el fuerte sismo de magnitud 7,7 registrado frente a la isla de Flores, en Indonesia. El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis mantiene el monitoreo permanente del evento.
El terremoto ocurrió durante las primeras horas del sábado 15 de agosto y tuvo su epicentro a unos 68 kilómetros al noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó una profundidad cercana a los 15 kilómetros.
El movimiento sísmico generó inicialmente una alerta de tsunami en sectores de Indonesia. Sin embargo, esta fue levantada aproximadamente tres horas después, luego de registrarse olas inferiores a un metro en algunas zonas del país asiático.
El terremoto sí provocó daños en Indonesia. Reportes posteriores informaron de personas fallecidas y heridas, además de derrumbes, deslizamientos, cortes de electricidad y evacuaciones preventivas. Unos 2.000 habitantes de Nagekeo fueron evacuados de sus viviendas ante el riesgo generado por las réplicas y las condiciones de las edificaciones.
Para el Perú, sin embargo, el escenario es distinto. Tras evaluar los parámetros del terremoto, la Dirección de Hidrografía y Navegación determinó que el evento no genera tsunami en el litoral peruano, por lo que no existe una alerta para las costas nacionales.
La vigilancia está a cargo del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, que tiene la misión de analizar y monitorear los grandes eventos sísmicos que puedan representar una amenaza para el litoral peruano. El sistema permanece operativo para evaluar cualquier variación que pudiera modificar el escenario inicialmente establecido.
La diferencia entre la magnitud de un terremoto y la posibilidad de que genere un tsunami es importante. No todo sismo fuerte produce este fenómeno: también influyen su ubicación, profundidad, mecanismo y el desplazamiento del fondo marino. Por ello, la evaluación técnica de los organismos especializados resulta determinante antes de emitir una alerta.
El terremoto ocurrido en Indonesia vuelve a recordar la importancia de mantener activos los sistemas de vigilancia y alerta temprana en un país como el Perú, ubicado en una zona de elevada actividad sísmica. La población debe atender únicamente los comunicados de las autoridades competentes y evitar difundir información no confirmada que pueda generar alarma innecesaria.
Hasta el momento, el sismo de magnitud 7,7 registrado en Indonesia no representa riesgo de tsunami para el litoral peruano. La Marina de Guerra mantiene el monitoreo a través de la Dirección de Hidrografía y Navegación y comunicará cualquier modificación en la evaluación oficial.
Actualidad
FREDEU rechaza levantamiento de huelga regional en Ucayali

Pucallpa, 14 de agosto de 2026.- La huelga regional en Ucayali continúa, afirmó el Frente de Defensa del Departamento de Ucayali (FREDEU), al rechazar el comunicado mediante el cual representantes del transporte terrestre y fluvial anunciaron una tregua de 15 días y la reanudación de sus labores.
El FREDEU cuestionó que representantes de un solo sector pretendan presentar su decisión como el levantamiento de una medida convocada por la plataforma regional. El frente sostuvo que los dirigentes del transporte pueden decidir sobre la participación de su propio gremio, pero no hablar en nombre del FREDEU, de sus bases ni de toda la región.
La controversia deja así un escenario dividido: mientras el sector transporte optó por una tregua, el FREDEU sostiene que la huelga regional no ha sido levantada. “Una decisión sectorial no levanta una huelga regional”, es el argumento central del pronunciamiento difundido este 14 de agosto.
El frente de defensa también rechazó que la tregua de 15 días pueda convertirse automáticamente en un “levantamiento oficial” de toda la protesta. Para el FREDEU, cualquier decisión sobre la continuidad o conclusión de la medida debe respetar sus instancias organizativas y la voluntad de sus bases.
La posición del FREDEU se produce después de varios días de paralización regional y del retiro de representantes del transporte, una situación que modifica la capacidad de presión de la protesta, pero que, según el frente, no pone fin a sus demandas ni a la medida regional.
El dirigente que suscribe el documento, Eler Guillermo Romayna Silva, figura en documentación pública anterior como secretario general del FREDEU. El Congreso de la República y la Corte Superior de Justicia de Ucayali han registrado previamente esa condición en documentos institucionales.
El FREDEU reclama ahora la presencia de una comisión de alto nivel de las autoridades nacionales, con participación de representantes del Congreso, para instalar un diálogo directo con el frente y sus bases y encontrar soluciones concretas a las demandas de Ucayali.
El desenlace dependerá de lo que decidan las bases del FREDEU y de la respuesta que dé el Gobierno. La tregua del transporte puede reducir la presión en las calles, pero no resuelve por sí misma la controversia ni las demandas que dieron origen a la protesta.
Por ahora, el mensaje del FREDEU es contundente: el transporte puede haber acordado una tregua, pero el frente sostiene que la huelga regional continúa. La disputa por quién puede levantar una medida que compromete a toda una región abre un nuevo capítulo de la protesta en Ucayali.
Actualidad
El Fenómeno El Niño vuelve a poner a prueba al Estado peruano: ¿las mismas fallas de siempre?

Lima, 13 de agosto de 2026. El Gobierno de Keiko Fujimori acaba de crear, mediante la Resolución Suprema N.° 256-2026-PCM, la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo del Fenómeno El Niño, con vigencia durante 2026 y 2027. La norma la define como órgano de decisión política y coordinación estratégica para las intervenciones ante el peligro inminente y las etapas de preparación y respuesta. La comisión será presidida por el ministro de Desarrollo Agrario y Riego e integrada por Defensa, Economía y Finanzas, Vivienda, INDECI y la Autoridad Nacional del Agua.
El problema es que el Perú no carece de instituciones ni de comisiones para enfrentar El Niño. Desde 1977 funciona el ENFEN, organismo científico y técnico permanente encargado de estudiar, monitorear y alertar sobre el fenómeno; además, el país cuenta con el SINAGERD, creado como un sistema interinstitucional, descentralizado, transversal y participativo, cuya conducción corresponde a la PCM. La propia Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050 establece que la prevención y reducción del riesgo deben articular a los distintos sectores y niveles de gobierno.
La experiencia más reciente debería encender todas las alarmas. Después del Niño Costero de 2017, el Estado creó la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), acompañada de un enorme programa de inversiones. Sin embargo, seis años después, la Contraloría concluyó que el proceso había fracasado en aspectos fundamentales: de unos S/25 mil millones asignados, se habían gastado S/21 mil millones, pero seguían prácticamente pendientes soluciones integrales para las cuencas, defensas ribereñas, represas y reforestación. Más grave aún, de casi 6.000 servicios de control realizados, en 62 % de los casos las entidades no habían tomado acciones correctivas frente a riesgos advertidos.
Y el problema no fue solamente incapacidad de gestión. La Contraloría identificó 845 funcionarios de los tres niveles de gobierno con 1.982 responsabilidades, de las cuales 715 eran de carácter penal, 206 civiles y 1.061 administrativas. Investigaciones periodísticas también documentaron presuntas irregularidades en obras de prevención financiadas por la ARCC; en Piura, por ejemplo, se identificaron 131 funcionarios con presuntas responsabilidades penales, civiles o administrativas y un perjuicio económico estimado en más de S/25,8 millones. Es decir, la reconstrucción dejó una lección incómoda: crear estructuras extraordinarias y movilizar miles de millones no garantiza prevención, calidad ni transparencia.
El balance tampoco mejora cuando se revisa el desempeño más reciente. En julio de 2026, la Contraloría informó que 32 obras vinculadas a la Reconstrucción con Cambios ejecutadas bajo la modalidad Gobierno a Gobierno habían sufrido variaciones de 140,7 % en sus costos y de 332,6 % en sus plazos respecto de lo previsto inicialmente. El antecedente resulta especialmente relevante ahora que el Ejecutivo vuelve a organizar una instancia excepcional para enfrentar El Niño. La pregunta periodística es inevitable: ¿qué mecanismos nuevos de control, transparencia, seguimiento y rendición de cuentas tendrá esta comisión para impedir que la urgencia vuelva a convertirse en una puerta para sobrecostos, retrasos o responsabilidades que aparecen cuando el desastre ya pasó?
Hay además una alerta institucional que no debería pasar inadvertida. La nueva comisión depende de la Presidencia de la República, pero su conducción efectiva recae en el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, mientras que la PCM —ente rector del SINAGERD— no figura como integrante permanente, aunque el presidente del Consejo de Ministros refrenda la resolución. La comisión puede convocar a otros ministros, gobiernos subnacionales y privados, pero esa posibilidad no equivale a una articulación intergubernamental permanente. Esto resulta crítico porque la propia legislación del SINAGERD exige coordinación entre los tres niveles de gobierno, prevención, reducción del riesgo y participación de actores locales.
La creación de la comisión, por tanto, no es necesariamente una mala decisión; el riesgo está en repetir el modelo de reacción institucional que aparece cuando la amenaza ya está encima. El Gobierno afirma que existen unos 1.900 puntos críticos y que inicialmente priorizará 569, mientras ENFEN mantiene la alerta de El Niño Costero y la propia resolución advierte una posible magnitud fuerte y sin descartar un escenario extraordinario hacia finales de 2026. El verdadero examen para Keiko Fujimori no será cuántas comisiones crea, sino si logra convertir información científica en prevención territorial, coordinar efectivamente con regiones y municipios, ejecutar obras técnicamente sólidas, proteger los recursos públicos y evitar que la historia de la Reconstrucción con Cambios vuelva a repetirse. El Perú no necesita otra comisión que llegue después del desastre: necesita un Estado que llegue antes.
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