Con 62 votos a favor, 46 en contra y cinco abtenciones, el Pleno aprobó un tercer viaje de Boluarte, esta vez al estado de San Francisco a fin de que participe en…
Internacional
Presidentes de China y Estados Unidos en APEC 2024 de Perú

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) 2024, que se lleva a cabo entre el 14 y el 16 de noviembre en Lima, ha atraído la atención mundial no solo por la presencia de los líderes de las economías más poderosas, sino también por las intensas protestas que han marcado el comienzo de la cumbre. En un contexto de creciente descontento social, el país se enfrenta a un escenario tenso mientras se prepara para recibir a los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y China, Xi Jinping, dos de las principales figuras que definirán el futuro del comercio global.
Lima se ha convertido en el epicentro de la diplomacia global. Durante los próximos días, los líderes de las 21 economías del APEC discutirán temas cruciales como la sostenibilidad, la integración regional y el fortalecimiento del comercio, en un momento marcado por desafíos económicos y climáticos globales. Entre los principales asistentes se encuentran el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien arribó a Lima el jueves acompañado de un dispositivo de seguridad sin precedentes. La seguridad del presidente norteamericano se ha visto reforzada con la presencia de 600 soldados y un Boeing 747-200 de la Fuerza Aérea de EE.UU., un avión especializado en operaciones bajo amenazas extremas.

Por otro lado, el presidente chino, Xi Jinping, también participará activamente de la cumbre, aunque lo hará de manera remota desde Beijing. En su agenda destaca la participación en la inauguración del megapuerto de Chancay, un proyecto de infraestructura clave para la integración económica de China y Perú. Ambos países buscan fortalecer sus relaciones bilaterales, con énfasis en sectores como minería e infraestructura.
Sin embargo, el encuentro de los líderes mundiales no ha sido bien recibido por todos los sectores. En paralelo a los discursos y negociaciones en las salas del Gran Teatro Nacional, Lima y otras regiones del país han sido escenario de intensas movilizaciones en rechazo al evento, en su mayoría convocadas por transportistas, gremios sindicales y ciudadanos afectados por la inseguridad y la crisis política.
Las protestas se han intensificado durante los últimos días, con bloqueos de carreteras, paros en diversas ciudades y enfrentamientos con la policía. Desde tempranas horas del jueves, miles de transportistas y comerciantes en ciudades como Puno, Arequipa, Cusco, Piura y Lambayeque suspendieron sus actividades y se unieron al paro nacional de 72 horas. Los manifestantes exigen medidas urgentes contra la creciente ola de criminalidad que afecta a la población, y critican la falta de respuestas efectivas por parte del gobierno.

En la capital, los efectos del paro fueron palpables con una significativa escasez de transporte público, especialmente en distritos como San Juan de Miraflores, Los Olivos y El Agustino, donde los ciudadanos tuvieron que esperar más de una hora para abordar buses. La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Confederación Nacional de Comerciantes (Conaco) también se sumaron a las protestas, exigiendo medidas contra la corrupción y la violencia. En medio de las marchas, se produjeron enfrentamientos con las fuerzas del orden, que respondieron con bombas lacrimógenas y perdigones en varios puntos del centro histórico de Lima.
En Arequipa, la situación se complicó aún más cuando varios obreros del sindicato de construcción civil fueron heridos por disparos de perdigones de la Policía Nacional del Perú (PNP), lo que desató fuertes críticas tanto de la sociedad civil como de sectores políticos. La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación por la «brutal represión» y exigió el respeto al derecho de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente.

En Puno, la situación fue igualmente tensa, con pobladores de la región sur bloqueando el puente internacional de Ilave, una de las principales rutas hacia Bolivia. Los transportistas suspendieron sus actividades en solidaridad con el paro nacional, y se reportaron enfrentamientos entre manifestantes y autoridades. En el sur, en ciudades como Cusco, se produjeron bloqueos similares, y los mercados permanecieron cerrados como parte de la huelga.
En otras regiones, como Cajamarca, la protesta tomó un giro más simbólico cuando el congresista Hamlet Echevarría fue forzado a marchar con los manifestantes, como muestra de descontento por la gestión del gobierno en materia de seguridad y corrupción.
El descontento social en Perú se ha visto exacerbado por la sensación de que el APEC 2024, aunque es una oportunidad para el país de recibir inversión extranjera y fortalecer sus lazos comerciales, está ocurriendo en un momento de inestabilidad interna. La presidenta Dina Boluarte, quien ha recibido a varios de los líderes mundiales, ha intentado proyectar una imagen positiva del evento, destacando que Perú está «abierto a la inversión internacional» y que la estabilidad económica del país es uno de los pilares de su administración.

Sin embargo, las manifestaciones demuestran que, para muchos peruanos, la prioridad sigue siendo la seguridad y el bienestar social, y que las reformas políticas y económicas necesarias para enfrentar la creciente criminalidad no han llegado con la misma urgencia que las relaciones internacionales.
El desarrollo de estos eventos y el resultado de las discusiones en el APEC serán clave para definir el rumbo de Perú en los próximos años, pero también lo será la capacidad del gobierno de abordar las demandas sociales que, por el momento, han eclipsado los debates globales de la cumbre.
Mientras tanto, el mundo sigue atento a las discusiones entre las economías más poderosas, con especial interés en las relaciones entre EE. UU. y China, dos potencias cuya interacción tiene implicaciones no solo para la región Asia-Pacífico, sino para el equilibrio global en términos de comercio y geopolítica.
Sin embargo, en las calles de Lima y otras ciudades peruanas, los reclamos de justicia social resuenan con fuerza, recordando que la política local y el bienestar de la población siguen siendo factores determinantes en la percepción y éxito de eventos internacionales de esta magnitud.
Internacional
POLÉMICA EN COLOMBIA: LOS ACUERDOS MINEROS CON ESTADOS UNIDOS ABREN EL DEBATE SOBRE LA SOBERANÍA DE LOS RECURSOS NATURALES

Los compromisos de cooperación firmados con el Gobierno estadounidense han generado cuestionamientos por el acceso a información geológica, la agilización de permisos mineros y los mecanismos de revisión de activos estratégicos. La discusión se centra en determinar hasta dónde llegan los acuerdos y qué garantías tiene Colombia para proteger sus recursos naturales.
Colombia, 24 de octubre de 2026.- La cooperación entre Colombia y Estados Unidos en materia de minerales críticos y tierras raras se encuentra en el centro de una controversia política. Los cuestionamientos apuntan al alcance de los compromisos asumidos por ambos gobiernos y al riesgo de que la búsqueda de inversiones extranjeras termine condicionando decisiones estratégicas sobre los recursos naturales del país.
El debate cobró fuerza después de la firma, el 8 de septiembre de 2026, de un marco de cooperación para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras. El instrumento contempla ámbitos como la minería, el procesamiento, la cartografía geológica, el reciclaje y la promoción de inversiones.
La discusión se intensificó luego de que el senador Kevin Gómez cuestionara públicamente los alcances del acuerdo y advirtiera sobre un posible mecanismo de revisión estadounidense relacionado con la venta de activos vinculados a minerales estratégicos.
¿Estados Unidos podría influir en las decisiones mineras de Colombia?
Uno de los puntos más controvertidos es la referencia a herramientas de evaluación de seguridad nacional para operaciones relacionadas con activos de minerales críticos.
Los críticos sostienen que estos mecanismos podrían otorgar a Washington una influencia considerable sobre decisiones económicas estratégicas de Colombia. Sin embargo, es necesario distinguir entre la existencia de instrumentos de revisión, la obligación de notificar determinadas operaciones y la concesión de un supuesto derecho de veto.
La información publicada hasta el momento no permite afirmar que Estados Unidos tenga, por virtud de estos acuerdos, la facultad general de escoger qué empresas pueden explotar los recursos minerales colombianos.
Por ello, conocer el texto íntegro de los documentos y sus mecanismos de aplicación resulta fundamental para establecer si existen restricciones concretas a la autonomía del Estado colombiano.
Cartografía geológica: ¿cooperación técnica o riesgo estratégico?
Otro de los aspectos que genera preocupación es la cooperación para ampliar el conocimiento geológico del territorio colombiano.
La cartografía geológica permite identificar y caracterizar recursos del subsuelo, información que puede resultar valiosa para la planificación minera, la investigación científica y el desarrollo industrial. Al mismo tiempo, los datos sobre reservas estratégicas pueden adquirir relevancia económica y geopolítica.
La pregunta central es bajo qué condiciones se compartirá esta información, qué instituciones tendrán acceso a ella y cuáles serán las garantías de protección, uso y soberanía sobre los datos.
El intercambio de conocimiento geológico no equivale, por sí mismo, a entregar la propiedad de los recursos minerales. No obstante, la transparencia sobre los compromisos asumidos es indispensable para evaluar sus consecuencias económicas y estratégicas.
Permisos mineros, inversión extranjera y fracking
La agilización de trámites y el fortalecimiento de las cadenas de suministro también forman parte del debate.
Quienes cuestionan los acuerdos advierten que una mayor rapidez en los procedimientos podría beneficiar a grandes compañías extranjeras si no está acompañada de controles ambientales, sociales y económicos adecuados.
En relación con el fracking, es necesario verificar qué compromisos específicos se adoptaron y si existe alguna disposición que obligue a Colombia a promover esta técnica. La cooperación en minerales críticos no constituye, por sí sola, una autorización para desarrollar proyectos de fracturación hidráulica.
Cualquier proyecto de explotación debe evaluarse conforme a la legislación aplicable, los procedimientos de autorización y las obligaciones ambientales correspondientes.
¿Qué ha respondido el Gobierno colombiano?
La Cancillería colombiana ha presentado los instrumentos como mecanismos de cooperación técnica y económica que deben desarrollarse respetando la legislación nacional y la soberanía sobre los recursos naturales.
Según la explicación oficial, la agenda busca fortalecer las capacidades técnicas del país, promover inversiones responsables, impulsar el procesamiento de minerales y generar oportunidades de desarrollo productivo.
El Gobierno también ha señalado que el objetivo es avanzar más allá de la exportación de materias primas y favorecer la creación de industria, tecnología y empleo.
Sin embargo, las declaraciones oficiales no eliminan la necesidad de examinar el contenido de los documentos, sus posibles efectos prácticos y los mecanismos de rendición de cuentas.
Un debate que exige transparencia
La controversia plantea una cuestión de fondo: ¿cómo puede Colombia atraer inversiones y fortalecer su cooperación internacional sin comprometer su capacidad de decidir sobre sus recursos estratégicos?
Para responder, resulta necesario conocer los textos completos de los acuerdos, identificar sus disposiciones operativas y establecer si contienen compromisos que puedan afectar las decisiones sobre concesiones, ventas de activos, información geológica o proyectos de explotación.
También es importante precisar que, hasta donde se ha podido verificar en las fuentes consultadas, no existe confirmación suficiente de una orden judicial que obligue a Abelardo De la Espriella a revelar los documentos en los términos difundidos en redes sociales.
La existencia de cuestionamientos políticos no sustituye la comprobación documental, especialmente cuando se atribuyen facultades de control sobre recursos naturales a un gobierno extranjero.
La soberanía económica debe estar en el centro del debate
Los acuerdos internacionales sobre minerales estratégicos pueden abrir oportunidades de inversión, transferencia tecnológica y desarrollo industrial. Pero también requieren controles, transparencia y una evaluación rigurosa de sus posibles consecuencias.
La ciudadanía tiene derecho a conocer qué compromisos asume el Estado, cómo se protegerá la información estratégica y qué garantías existen para que los beneficios de la explotación de los recursos naturales se traduzcan en desarrollo para el país.
La pregunta no es únicamente cuánto capital extranjero puede atraer Colombia, sino bajo qué condiciones, con qué controles y en beneficio de quién.
Economía
Francia bajo tensión: protestas por el coste de vida y la crisis educativa desatan disturbios y toques de queda

País, 19 de octubre de 2026.— Francia enfrenta una grave crisis social tras las masivas movilizaciones del fin de semana del 17 y 18 de octubre, que comenzaron con reclamos estudiantiles por las condiciones de los centros educativos y se extendieron contra el alto coste de la vida, el deterioro de los servicios públicos y las políticas del Gobierno de Emmanuel Macron. Las protestas derivaron en enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios en distintas ciudades del país.
Las manifestaciones reunieron, según el Ministerio del Interior francés, a unas 550.000 personas el sábado, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT) calculó la participación en 800.000. Entre las principales demandas figuran más profesores, aulas menos saturadas, mejores infraestructuras educativas, mejores salarios y medidas para aliviar la presión económica sobre las familias.
La violencia registrada al término de varias marchas dejó comercios saqueados, vehículos incendiados y edificios públicos atacados. En Limoges, el histórico ayuntamiento sufrió un incendio de grandes proporciones que destruyó buena parte de la edificación. También se reportaron incidentes en París, Marsella, Lyon, Burdeos y otras ciudades, en un escenario que expone la profundidad del descontento social y las dificultades de las autoridades para contener los disturbios.
Ante la persistencia de la tensión, la policía de París impuso un toque de queda entre las 23:00 y las 06:00 en la Place de la République y el sector comercial de Les Halles. Asimismo, se establecieron restricciones a las concentraciones públicas desde las 20:00 en determinadas zonas. Las medidas buscan evitar nuevos episodios de violencia, mientras se refuerza la presencia policial y avanzan las labores de limpieza y recuperación de los espacios afectados.
El balance difundido el 19 de octubre por Reuters sitúa en aproximadamente 2.400 el número de detenidos en todo el país. También se informó de cerca de un millar de agentes heridos, un manifestante fallecido por paro cardíaco y miles de establecimientos afectados, aunque las cifras sobre los daños materiales varían entre los reportes. El Museo del Louvre, en París, permaneció cerrado el lunes debido a bloqueos protagonizados por grupos de estudiantes en sus accesos.
La crisis también golpea al Ejecutivo. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ofreció su dimisión tras los fallos en la respuesta policial, pero Macron rechazó su salida y le exigió reforzar la actuación de las fuerzas de seguridad. Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu respaldó la aplicación de restricciones localizadas, en lugar de imponer un toque de queda general en todo el territorio francés.
El Gobierno atribuye parte de los actos violentos a grupos radicales y delincuentes que habrían aprovechado las movilizaciones para saquear y destruir bienes. Sin embargo, la respuesta estatal no elimina las causas de fondo que alimentan las protestas: el encarecimiento de la vida, las dificultades de los servicios públicos y las demandas de una juventud que reclama mejores condiciones educativas. La responsabilidad por los actos violentos debe distinguirse de los reclamos legítimos de quienes se movilizan pacíficamente.
Con nuevas protestas convocadas para el próximo sábado, Francia entra en una semana de incertidumbre política y social, a seis meses de las elecciones presidenciales previstas para 2027. La evolución del conflicto dependerá tanto de la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad como de su disposición a responder a las demandas económicas y sociales que han llevado a miles de personas a las calles.
Internacional
Bolivia: Primer Encuentro Internacional Antiimperialista y por la Descolonización

Villa Tunari, 10 de octubre de 2026.- Se reúne organizaciones sociales y representantes internacionales en el Trópico de Cochabamba para debatir una respuesta al Escudo de las Américas, en el Primer Encuentro Internacional Antiimperialista y por la Descolonización, impulsado por RUNASUR. La agenda incluye soberanía, derechos de los pueblos e injerencia extranjera.
El municipio de Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba, Bolivia, es sede del Primer Encuentro Internacional Antiimperialista y por la Descolonización, una reunión que congrega a delegaciones de ocho países para debatir estrategias de articulación regional frente a las políticas que sus organizadores consideran una amenaza para la soberanía y los derechos de los pueblos.
El encuentro, organizado en el marco de RUNASUR, se desarrolla del 10 al 12 de octubre de 2026 y convoca a representantes de organizaciones sociales, sectores indígenas, movimientos populares y otros actores políticos de la región. Las jornadas buscan establecer una agenda común de trabajo y formular propuestas frente a los desafíos políticos y sociales de América Latina.
Soberanía y descolonización en el centro del debate
La convocatoria plantea fortalecer la unidad de los movimientos sociales, promover la autodeterminación de los pueblos y articular iniciativas contra las distintas formas de dominación política, económica y cultural. Los organizadores sostienen que estos objetivos requieren una mayor coordinación entre las organizaciones populares de los países participantes.
En el mensaje de bienvenida difundido con motivo de la reunión, los promotores expresaron su satisfacción por la llegada de las delegaciones y anunciaron jornadas de trabajo y debate orientadas a construir propuestas conjuntas. La convocatoria también cuestiona lo que califica como una ofensiva neofascista contra los derechos de los pueblos, una interpretación política que forma parte del posicionamiento de los participantes.
Cuestionamientos al Escudo de las Américas
Uno de los principales puntos de controversia es el denominado Escudo de las Américas, una alianza impulsada en marzo de 2026 por el presidente estadounidense Donald Trump junto a gobiernos conservadores de la región, con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico y fortalecer la cooperación en seguridad.
Desde la perspectiva de los organizadores del encuentro, esta iniciativa representa un riesgo para la soberanía regional y podría facilitar nuevas formas de intervención externa. Por ello, uno de los propósitos de las deliberaciones es definir cómo responder políticamente a la alianza y qué acciones de coordinación pueden impulsar las organizaciones participantes.
La comparación con el Plan Cóndor
El expresidente boliviano Evo Morales, uno de los principales referentes de RUNASUR, cuestionó públicamente el Escudo de las Américas y lo calificó como un «renacimiento del Plan Cóndor». Con esa comparación, Morales establece un paralelismo entre la actual cooperación regional en seguridad y la coordinación represiva que involucró a dictaduras sudamericanas durante las décadas de 1970 y 1980.
La comparación constituye una valoración política del exmandatario y no demuestra, por sí misma, que ambas iniciativas tengan la misma estructura, objetivos o mecanismos de actuación. El debate, sin embargo, refleja la preocupación de sectores de izquierda y organizaciones sociales por las implicaciones de la cooperación en seguridad para los derechos humanos, la soberanía estatal y las libertades políticas.
Mesas de trabajo y propuestas regionales
El programa contempla espacios de análisis y deliberación sobre asuntos relacionados con la soberanía de los pueblos, la injerencia extranjera, los derechos humanos y la defensa de la Madre Tierra. La intención es que los intercambios entre las delegaciones se traduzcan en acuerdos y propuestas de acción compartidas.
El principal desafío será convertir las coincidencias ideológicas en compromisos concretos, con objetivos definidos y mecanismos de coordinación entre las organizaciones participantes. La declaración o documento final permitirá conocer el alcance de los acuerdos alcanzados y las acciones que los promotores prevén desarrollar después del encuentro.
Con estas jornadas, Villa Tunari se convierte en un espacio de articulación política regional en torno a la agenda antiimperialista y descolonizadora. El resultado de las deliberaciones permitirá evaluar si las delegaciones logran establecer una plataforma común frente al Escudo de las Américas y otros asuntos que consideran prioritarios para la soberanía y los derechos de los pueblos.
Nacionalhace 6 díasSenado: Obras respalda dictamen que amplía a 27 las materias para delegar facultades al Ejecutivo
Economíahace 6 díasFrancia bajo tensión: protestas por el coste de vida y la crisis educativa desatan disturbios y toques de queda
Nacionalhace 6 díasPedro Castillo cumple 57 años y recibe muestras de solidaridad
Economíahace 2 díasPedro Castillo seguirá en prisión preventiva hasta marzo de 2027
Ambientehace 16 horasGeneración Z y colectivos sociales marchan en Lima y regiones contra Keiko Fujimori por inacción ante inseguridad y la crisis ambiental
Políticahace 2 díasLey 32743: denuncian a Keiko Fujimori y Miguel Torres por fórmula legal que atribuye al Senado la aprobación de la norma
Agriculturahace 15 horasTapairihua marcha en Chalhuanca y exige el retiro de Southern Perú y el cierre de Los Chancas
Internacionalhace 4 horasPOLÉMICA EN COLOMBIA: LOS ACUERDOS MINEROS CON ESTADOS UNIDOS ABREN EL DEBATE SOBRE LA SOBERANÍA DE LOS RECURSOS NATURALES














